Divorcio, Anne Sexton

He matado nuestra vida juntos,

he cortado cada cabeza,

con sus tristes ojos azules atrapados en una pelota de playa,

rodando por separado afuera del garaje.

He matado todas las cosas buenas

pero son demasiado tercas.

Se cuelgan.

Las pequeñas palabras de tu compañía

se han arrastrado hasta su tumba,

el hilo de la compasión,

como una frambuesa querida,

los cuerpos entrelazados

cargando a nuestras dos hijas,

tu recuerdo vistiéndose

temprano,

toda la ropa limpia, separada y doblada,

tú sentándote en el borde de la cama

lustrando tus zapatos con un limpiabotas,

y yo te amaba entonces, eras tan sabio desde la ducha,

y te amé tantas otras veces

y he estado por meses,

tratando de ahogarlo,

presionando,

para mantener su gigantesca lengua roja

por debajo, como un pez.

Pero a donde quiera yo vaya están todos en llamas,

el róbalo, el pez dorado, sus ojos amurallados flotando

ardiendo entre plancton y algas marinas

como tantos otros soles azotando las olas,

y mi amor se queda amargamente brillando,

como un espasmo que se niega dormir,

y estoy indefensa y sedienta y necesito una sombra

pero no hay nadie para cubrirme –

ni siquiera Dios.

Sobre “Her”

 

Cada vez que me he relacionado con alguien lejos de mi país, nunca he dejado de pensar justamente en un SO. Todo lo gaseoso termina por desvanecerse. Cuando los términos “amor virtual”, “novia virtual”, “sexo virtual”, empezaron a aparecer, no fue nada difícil ponerlos en práctica, emplearlos, ser parte de ellos. Aunque la realidad virtual podía ser posible la comunicación, la otra realidad, aquella desde donde escribo, solo hacía posible una comunicación mayor: la incomunicación. Había días en que escuchaba la voz de aquella persona, recibía mensajes, la veía desde una cámara, y podía ser feliz, al menos podía apalear el desasosiego, controlar la resignación, entre otras sensaciones pesimistas; aun podía programar encuentros, eventos, realizaciones, y de alguna u otra manera todo incidía en mi espíritu: si salía con una chica podía sentirme mal, si veía a una ex podía sacudirle en el rostro mi olvido. Creía porque lo sentía, y la distancia no importaba. Todo parecía ser un recurso, un señuelo, de la soledad, que no iba a tolerar demasiado tiempo. Sin embargo, no puedo negar que dichas personas hayan pensado lo mismo sobre mí: que soy una especie de SO. Es agradable fantasear, pero los fantasmas que tengo ya son suficientes.

-El soundtrack es buenísimo

-Futuro vintage

-Olivia Wilde

-Amy Adams es estupenda

-La voz de Scarlett solo una voz 

nochesdesveladas ASKED:

La modelo del gif por la que preguntas su nombre es Antonina Vasylchenko :)


oh, genial, muchas gracias por el dato